sábado, 28 de febrero de 2009

vuelve ya




ahora
es esa hora
en que vuelan
los pájaros asustados
los desolados murciélagos
algún ángel de la guarda
.
es la hora
de temer ausencias
de la soledad en la veredas
de las despedidas impensadas
.
y no estás
.
y tengo miedo
.
soy una niña perdida
.
no me animo
a mirar debajo de la cama
y hace frío en las sábanas
solo porque no estás.
.
el amor
es un alfiler
en el centro de la espalda
.

12 comentarios:

  1. Y este poema un alfiler
    en el centro del corazón.
    Duele muy dentro.
    Eso si, me encanta, es buenísimo.

    Besos.

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  2. Fiera estocada al corazón....Besazos

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  3. Qué tristeza infinita desde aquellos pies que se besaban debajo de la mesa hasta estos pasos que se alejan. Siempre, puntual como una madrugada, la soledad nos viene a borrar la palabra.
    Un poema hermoso, delicado y profundo, como su autora.
    Besos de tu amigo el REL

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  4. Eso es, en el mismísimo centro de la espalda, traspansando hasta el corazón!
    Las ausencias duelen hasta lomás profundo de nuestras entrañas.
    Muy bueno.
    Besitos de espuma.

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  5. En el centro de la espalda o del pecho.
    Pero si se que duele hasta los huesos.


    Besos. :)

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  6. Aqui estoy, es cierto, anduve ausente un tiempito, además hay algunos defectos de Blogger en los últimos tiempos, a muchos blogueros les han desaparecido enlaces y seguidores.
    Lo que publicaste aquí es maravilloso, una bella y exacta manera de definir cierta melancolía.
    Besito.

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  7. Cierto es, duelen las ausencias... impacientan el alma esperando regresos...

    Besos.

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  8. El amor es a veces una fiesta de acupuntura en todo el cuerpo.
    verdemundo

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  9. Caricia del recuerdo
    pellizco de la ausencia...


    Un beso.

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  10. Precioso...
    Agradezco tanta belleza y sentido en tus palabras.
    Un abrazo

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  11. Que alivio !!! Esos pies que besaban debajo de la mesa , siguen estando. Esos pasos que se alejan...vaya a saber quién es !!!
    Besosos. Tere

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  12. que precioso poema,
    no cuesta nada encontrarse reflejado en él.
    me encanta la frase final, es estupenda.

    saludos

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