martes, 28 de julio de 2009


ella baila
ella se ríe y baila
su alma salta
de la risa al baile

baila sola
con sus ángeles invisibles
y sus fantasmas

su corazón en ristre

estamos
en su baile
los que ella nombra
iluminados

ella baila y celebra
nosotros la festejamos

ella se ríe y baila
es una fiesta la vida

jueves, 23 de julio de 2009

cristina






Y además, como no sabía volar,
me dio por coleccionar pañuelos y golondrinas,
por culpa de la rutina del vaivén de las aceras.
Sabina-Varona-García del Río



Se despertó suavemente esa mañana.
Se estiró larga y despaciosamente.
Salió de la cama medio dormida, pero cuando abrió el grifo de la ducha se sintió bien despierta.
Y sonrió a su sonrisa en el espejo, antes que empezara a empañarse.
Un baño largo de agua cálida y mente en blanco, le puso en el alma una sensualidad que hacía un grisáceo tiempo que no sentía.
Sus manos bañadas de espuma y sus ojos cerrados reconocieron el mapa de su cuerpo olvidado sin que se diera cuenta cómo…, cuándo…
Eligió qué ponerse con el ritual que anuncia los festejos.
Un pantalón sin estrenar que descubrió de pronto, botas, pullover y abrigo de colores claros. El cabello suelto.
Se perfumó ante el gran espejo de la sala y luego produjo una nube de aroma solo para pasar entre ella como rompiendo una burbuja.
Cerró un momento los ojos para escucharse el corazón y sintió un leve escalofrío de tristeza: cuánto, cuánto, cuánto hacía que no escuchaba su corazón!
La calle estaba ruidosa y brillante esa mañana. “Un cielo azul de porcelana” que la hizo levantar la vista y arrebujarse en el abrigo, para silenciar la risa que iba naciéndole desde el fondo de su cuerpo.
Se arregló el cabello con coquetería y comenzó a caminar apurada y libre, hacia el centro de esa bella ciudad, con tilos y diagonales.
Se sentía ansiosa, casi excitada. Y en libertad. Una libertad elegida como si la hubiera parido. Una libertad dolorosa, preciosa, recién nacida.
Una sensación lujuriosa que la hacía abrazarse a sí misma, que la llevaba en andas…
El bonito Restó estaba casi vacío, así que eligió esa mesa de la ventana que tiene el seto de flores silvestres que le encanta y pidió una copa de vino blanco acompañado de un par de bocados.
Bebió el primer sorbo y la colmó silenciosa su propia soledad. La bebida fría le bañó la garganta y el espíritu como una recóndita caricia y los sabores de cada bocado le entibiaron la entibiaron el estómago y la pusieron conciente de su ombligo.
Un ruidoso suspiro se escapó inevitable y atónito de su boca cuando pensó en su ombligo, en su íntima soledad y en esa libertad descubierta como un premonitorio hallazgo.
Entonces, Cristina sonrió con una sonrisa rutilante; grandilocuente, que la hizo ruborizarse y mirar en rededor. Y lo vió caminar hacia ella como un gato en acecho, con la mirada oscura y la copa de vino oscuro en ristre.
Porqué brindamos?- instó ese hombre con una sonrisa que le tocó en medio del corazón recién recuperado.
Por mí- contestó con ojos prometedores.
Y mientras contestaba, sintió cómo tiraba sus pañuelos de llorar y recogía sus sueños, como bandada de golondrinas.

martes, 21 de julio de 2009

suave elogio del amigo


................................................................................. a josé, claro.
Amigo mío queridísimo:
Hace un tiempo que ando pensando, ya sabes, en todos esos años que han pasado, y en nuestro amor que ha cambiado de color, de modos, de nombre, pero sigue siendo nuestro amor, el que nos hizo compañeros y amigos, insustituibles e innegociables.
Hemos dejado de ser tan jóvenes, nos ha golpeado y acariciado la brisa de la vida de frente y de perfil, y nos vuelve a golpear con otras ausencias y a acariciar con otros amores; y cada vez, nuestra risa o nuestra mano, así de recíprocas, así de queridas.
Y ahora, abuelos ambos, nos rejuvenece y nos renace el amor como nos lo merecemos, cada uno en su senda, disfrutando convencidos de que es verdad la sentencia de la eternidad del amor, efímera, sutil, inolvidable. Y ahí andamos, "campaneando el cacho de sol en la vereda", celebrando la vida y deseando sabernos felices o intentándolo, que no es poco.
O sea, que hace un tiempo que miro en mis dentros el álbum de mis/tus/nuestros recuerdos y me embelesa la melancólica calma de saber que ahí estamos, como siempre. Insustituibles e innegociables.
Inolvidables.
Te abrazo como siempre, felizmente.
...................................................M.

viernes, 17 de julio de 2009


ella
era la forma
de la necesidad
y el deseo ajenos

(su enajenidad)

frasco suave
de perfume para su suspiro
cántaro fresco
para su constante sed
cuenco tibio
para sus locos apetitos
copita de cristal
para colorear su espíritu
taza calentita
para chocolatear su alma

ella
sueña y sueña
con ser
una extendida laguna
con olor a mar
donde se mire la luna
y nada mas

y llora
solo llora
sola, solo llora

y comienza a brillar.
Imagen:
vazios.spaces.live.com/blog

miércoles, 15 de julio de 2009

aplausos y abrazos para él

Dos buenos médicos

No sé si era un chiste exclusivo de mi madre o parte del folklore comodorense, pero el hecho es que yo de chico oía correr la chanza de que hay dos buenos médicos en Comodoro. Aerolíneas y Austral. En ese chiste, además, había una parte no dicha porque era una parte sobreentendida: que esos médicos te llevaban a curarte a Buenos Aires.
... El último suceso no fue por mi padre. Fue por mi madre. Había que hacerle una cinecoronariografía... Así que derivada, por supuesto a Buenos Aires, cayó (caímos) a donde la ambulancia nos llevó desde Aeroparque: un sanatorio en San Telmo de nombre Variedades. No, en serio, Variedades. Parece que no había lugar en otros lados y la mandaron al sanatorio de la obra social de artistas de variedades. Artistas y putas, que parece que aportaban también a ese gremio del entretenimiento. … del Variedades tengo dos o tres recuerdos dignos de rescatar cada tanto. El primero la tiene a mi madre en camisón en el día de su cumpleaños sentadita en su cama sanatorial de su cuarto sanatorial, y entra el director del lugar, que era nada menos que Enrique Dumas. Varón cabal, maduro, con una pinta bárbara, y con la vieja que lo había visto siempre por televisión y que le decía a mi viejo que así como para él era la locura Claudia Lapacó, para ella era el tipo este. Y así, desde la puerta, le empezó a cantar el feliz cumpleaños con su voz tanguera y una sonrisa canchera y gentil sombreando en un costado. Una sola vez vi colorada a mi madre, y fue esa, como una quinceañerita tímida a la que el pibe más lindo le chanta un piropo delante de todos…. Finalmente le hicieron el estudio a mi madre, y todo fue bastante bien, y no se murió, y long live the queen...

Publicado por José Luis en su Blog “El amor y el espanto”

martes, 14 de julio de 2009


nuestros labios
son como ojos que besan

mis labios
ven cada poro de tu piel
miran todos los tonos
de tu cuerpo:
desde el rosado más íntimo
hasta el bello nacarado
de tu oído.

tus labios
son como tibia mirada
que ruboriza
los marrones que se endulzan
con tus besos
y ensedan los secretos
recorridos de tu risa.

ay
esas miradas.

martes, 7 de julio de 2009

final con encuentro y plagio



                                     (cambio de cronista)
.
al toque
le vi la falsa escuadra
al cuore del chabon
porque la mina
asi
resplandeciente
siguió con el alma
tres cuarto rantifusa
que traía
(no le vieron la mirada?)
.
pero
yo que otro
pondría por un casual
la soledad
la mesa del rincón
terrón en el café
y buenos aires.
(a ver qué pasa)
.
y en la ventana
cecy pizpeando
de reojo
ilusionada
la rayuela que la maga
les deja al lado
.
mientras tanto
en la vereda del amor
el rubio emperador
huele en el pelo
de la haifa enamorada
los azahares
del bello limonero de tahiti
que regaron
las saudades de estercita
.
bajo el farol
desde la esquina
marcelo campanea
como si nada
que gustavo
esté bien avivado
que tanta ilusión entrecruzada
no cause un fuego
de pasiones liberadas.

.
.
imagen: "en la madrugada" 2007 fabrizia braga navarro

lunes, 6 de julio de 2009

aplausos y abrazos para ella


Ahora quiere que le baile,
se ha cansado de andar rogando.

Ahora busca a esta puta,
que lo ame fácil.


Anda queriendo dejar de ser sombra
Y me busca para que lo ampare.

Quiere que lo desvista, apurada,
Pero con calma.

No quiere preguntas
Ni versos,
Ni una palabra.

Anda buscando el sosiego
que se le murió al alba.

Y se lo ve tan cansado,
que me da gusto bailarle.

Me da gusto saborearlo
y ver como se derrite,
hombre de chocolate amargo.

Nada se ha hecho eterno
en ese mundo de hadas,
sal, y bienvenido al infierno,
que es el paraíso,
por el que todos pagan.

Yo de vos, no quiero paga.

Pintura: Mark Spain
-
Publicado por Magah
en su blog Palabras Descalzas

viernes, 3 de julio de 2009

magia de viernes


.
ese tipo tan porteño, con andar de canchero
y pinta de atorrante
que me miró con "mensaje"
y me sonrió con un beso
apenitas esbozado,
me hizo sentir linda,
sin noche maldormida
ni rutina, ni pelo desmadejado.
.
qué suerte, a veces,
esos filisbusteros urbanos, eh?

miércoles, 1 de julio de 2009

conjuro

luna
luna, luna
has mirado mis ojos
y el sonrojo
cuando desnudo los espejos
para ser todas
las que él pueda amar?
.
luna
luna, luna
has visto mi piel
cuando me asomo al dintel
de sus hombros
oteando
la unión de nuestros pasos?
.
luna
luna, luna
has oído el murmullo
como arrullo
de mi lengua y mi boca
aludiendo
a mi hambre de sus besos?
.
luna
luna, luna
has sentido el frío de la muerte
que toca en suerte
cuando la ausencia se enrosca
al suave cuello del amor
asfixiándolo de adios?
.
luna
luna, luna
has probado la brisa
que se escapa de mi risa
cuando él me toca
y me besa
y me embelesa?
.
luna
luna, luna
protege los espejos
guarda nuestros pasos
convidame el pan de sus besos
mata la ausencia
con el puñal del deseo.
.
cuídame la risa!

martes, 30 de junio de 2009

al borde de la escritura



"al borde de la escritura, siempre obligado a vivir sin tí".
El paso (no) mas allá. Maurice Blanchot
.
las letras me vienen
y me van
pleamares de lunas
bajamares de soles
y a veces
cornisas tan altas
nidos vacìos
vientos amanecidos
pájaros cantores
.
y luego
ventanas desveladas
de noches sin estrellas
.
y mis ojos
eligiendo los nombres
de tu cuerpo
y las yemas de mis dedos
persiguiendo
adjetivos denominativos
del deseo que nos acopla
y el amor que nos anuda
.
sin embargo
esta soledad cuando te nombro
nombro el nombre
de las cosas
escribo relojes
relato calles
revivo historias
que viva convivo
atestiguo
.
pero
al borde de la escritura
laberinto sin ariadna
edénico
infiernoso
oscuro y feroz
luminoso
de miradas encontradas
.
siempre
me obliga a estar
enmimismada
sin vos.
y sin voz, a veces
.
aunque el amor
.
esta inmensidad.


martes, 23 de junio de 2009

de adioses

"Era una noche cálida, serena, llena de estrellas, con solo los gatos maullando de amor". Andamios- M.Benedetti
.........
Le gustaba dormirse un momento después de amarla como ella se dejaba amar, sintiendo la cabeza de ella sobre su pecho, confiada en el abrazo. Y luego abrir los ojos despaciosamente, olisqueando el perfume de su pelo, repasando suavemente la piel de sus hombros.
Entonces, ella se movía, perezosa como gata y le devolvía la caricia con un beso goloso en su mentón, sus dedos caminando por su vientre y, otra vez, le decía: “tal vez algún día te ame, comoamotu piel”. Y él se reía, como cada vez.
Esta noche ha sido idéntico el ritual.
Ella ha saltado de la cama, juguetona y desnuda como siempre. Se ha apurado hasta el baño y en un periquete aparece en el marco de la puerta con su sonrisa de siempre. Lo mira un instante. Quita la toalla de su cabello húmedo y se recuesta en la cama a mirarlo como Lucio se viste.
Mientras, él le cuenta que está ya harto de su persistente resfrío y que en la función de matineè unos japoneses han pagado doscientos dólares para quedarse dormidos en mitad del concierto.
“Y si mañana te quedas conmigo a curarte del resfrío con sopita de pollo como en las películas?”
“Los australianos de mañana no te lo perdonarían” dice él, petulante, mientras termina de atar los cordones de sus zapatos de charol y acomoda los puños de su camisa blanca, inmaculada, que aún se ve tan bien planchada.
Ella silabea con mirada envolvente: “Me encanta como te vistes, pero me ilusiona cuando te desvistes”.
Lucio dibuja con los labios un beso hacia ella, entrecierra los ojos y repite lo de siempre en un suspiro: “Sos única, querida.”, mientras piensa que le gustaría quedarse.
Y Arlenne le adivina el pensamiento: “Te creería, si te quedaras”.
Y otra vez, salta de la cama y le ayuda con el saco negro, elegantísimo. Y a punto de abrazarlo, huele con mimo su solapa y él insiste en el lóbulo de su oreja que huele suavemente a champú: “Ninguna igual.”
Los toma por asalto un abrazo cargado de besos, de ojos cerrados y bocas abiertas, de lenguas ardorosas y manos inquietas y luego ya no saben cómo hacer para que él quiera irse y ella pueda quedarse.
Así que se miran y dicen “chau”, como si nada.
Ella lo mira otra vez y Lucio le hace un guiño antes de cerrar la puerta de calle.
El hombre sale a la calle con un presagio que le ajusta el nudo de la corbata de manera incómoda: como una tristeza desmadejada, un imprevisto anuncio de otoños, indefinible.
Camina hasta el estacionamiento pensando en ella, despaciosamente y apasionadamente, como cuando le hace el amor y se siente perturbado como un chico pescado en falta.
El aviso de mensaje en su celular lo toma de sorpresa: “Quiéreme de verdad y no vuelvas. Ya no quiero mirarte la espalda.”
Se detiene sin saber qué hacer. Escucha el silencio urbano de la noche y siente una especie de miedo. La atadura de un sollozo le estruja el pecho. Se vuelve unos pasos y se detiene otra vez.
Al principio del principio se lo habían prometido: “Si a alguno le duele, puede decir adiós. Y el otro no puede insistir.”
Después de dos años, casi lo había olvidado. O, en verdad, se hacía el distraído cuando ella le avisaba: “Cuando tu espalda me haga sentir sola, te pediré que no vuelvas”.
“Y eso es ahora” se dijo en voz alta, con los labios resecos, pensando qué harían ahora con sus soledades.
Qué haría él sin ella esperándolo a la mitad de la noche, como un cobijo.
Volvió sus pasos hacia el estacionamiento. Miró la luna entre los árboles deshojados. Qué enormidad la calle y la noche. Con solo los gatos maullando de amor.
.
ilustración: carlos-mundogato.blogspot.com

lunes, 22 de junio de 2009

"voy a dejar la lámpara encendida"


voy a dejar la lámpara encendida
mientras duermes.
Roberto Esmoris Lara
.y
mientras
avisto
para tus ojos
el mejor amanecer
el mejor viento
para tus atinadas velas
la mejor taza de chocolate
caliente
para tu desaliento.
.
sería
si pudiera
la mejor francotiradora
cuidando de tu alma.
.
y la mejor amiga
en tus desvelos.
.
has dicho paréntesis, poeta
y me ilusiono
con una carrera del reloj.
y de esa
ilusión
quedo suspendida.
.
Esmoris querido.






jueves, 18 de junio de 2009

aun si...


.

aun
si duermo
si me distraigo
en algún juego
que me devuelva a tus brazos
limpia de rutinas de oficina
y parezca ausente
si miro
esa pared buscándole
el hilo de agua que la recorre
y parezco ajena
aun
si me silencio
o me anudo
en inútiles rezongos
si lloro sin anuncios
si salgo a la calle
si me trago la lluvia
si me voy de mi
como si fuera otra
.
me urges en la sangre
.debajo de la piel en las retinas
en el pelo en todo
el extenso mapa de mi misma
entre los dedos de los pies
en las manos que cierro
para que estes
conmigo.

martes, 16 de junio de 2009

Para Tere, de Acuario



Ella tiene una especie de claridad que la acompaña.

Es linda, exuberante, contundente.
Mira en voz alta, se ríe desde adentro y llora con recato.
Ella anda por la vida en busca del viento fresco que le entorne la mirada, que le enfríe los labios y le apure el paso.
Mira vidrieras con deseo de comprar –y a veces compra-, mira lejos, cruza calles, defiende sus ideas, refresca sus sueños, y de vez en cuando patea algún tablero, tienta al fauno a la hora de la siesta…. y le produce melancolía ver pasar un tren, sin subirse a ese viaje.
Pero ella es esa buena chica que siempre vive a la mitad de la cuadra, en la calle tranquila del barrio. La mejor vecina, la mas atenta a las necesidad de los otros, la que mejor cuida a los enfermos, la que mejor quiere a sus amigos, la que mejor ama a ese marido que no la ama de lo mejor.
Pero ella, que es tan valiente con el dolor, que treparía por amor cualquier muro y bajaría al mas recóndito hueco, que tiene siempre unos inventados jazmines en el pelo y unas visibles rosas en la cara, es una mujer de esas que se guardan los no para mas tarde, y se queda ensimismada las tardes de domingo por si cambiaran las fichas de ese dominó que juega entre aburrida y expectante.
Asi que, de vez en cuando, se sube al desván de ilusiones guardadas, abre la escondida caja de sus hechizos y elige ese disfraz que tanto le gusta: ímpetu de Alicia en el País del Quiero y Puedo, máscara de Hechicera, alma de Encantadora de Amores Imposibles, paleta de Colores para Pintar Ensueños y sin que nadie la vea, pinta en la pared una ventana y en las ventanas dibuja puertas y en la vereda de su casa pinta un largo camino hacia la libertad que le pone el alma en vuelo, respira el aire que necesita su corazón hambriento, lo mira a Eros frente a frente, se copia de Afrodita, juega con Cupido, se ríe sin recato y por esa ventana deja entrar esa brisa que le despeina el pelo.
El se extraña de su cabello enmarañado y le pregunta:
-De dónde venis, asi, tan despeinada?
Y ella le contesta, de regreso:
- De recoger la ropa limpia.
Mientras sonríe sin recato, con inventados jazmines en el pelo y visibles rosas en la cara.
Con cierto dejo de pereza, el fauno dobla la esquina, sin que nadie repare en su presencia.

Y cómo nos reímos cuando le pregunto:
-Ese fauno ensueñado que me crucé en la esquina…venía de tu ventana?


viernes, 12 de junio de 2009


entonces
ellos eran jóvenes
y su amor
era un nudo azul
-de ese color se amaban-
que la pasión ajustaba
y ellos desajustaban
porque amándose así
caminaban
por la cornisa del pecado.
y luego
el tiempo los espejos
el tren de los días
los diversos vestidos
los otros.
se fueron
desanudando.
ya no hay
cornisas al borde
del pecado.
sin embargo
los ojos
las bocas
las manos
los pubis resucitados
de vez en vez
los anudan.
y es azul otra vez.

martes, 9 de junio de 2009

feliz cumpleaños, cecy de cecy!!!


Feliz día y feliz año, amiga querida!
Y buenaventura para el resto de tuvida.
Me ha encantado escuchar hoy tu voz llena de la mejor alegrìa.
Es que este será un año de esos en que los espejos se hacen amigos de nuestra risa.
Que tienes una ilusión nuevecita y la irás viendo crecer hasta estallar en aquellas calles, en aquellos bares, con el cielo que te parecerá cercano a tu corazón, me imagino, con lo que nos gustan a nosotras aquellos modos y aquel lenguaje!
Y te hago este regalo: un montón de globos que adelanten los relojes poniéndote, mientras tanto, el alma ya en vuelo!
.
Un apretado abrazo
soy maría con acento, esta vez.

lunes, 8 de junio de 2009

cursilería 2



       Cuando nos encontramos, yo caminaba por el cordón de la vereda como si fuera una cornisa y la brisa de la vida era parecida a un rasguño inevitable en medio de la cara.
Apenas, la levedad de Cleo suspendiéndome por instantes la tristeza.
La risa era una costumbre muscular y obligatoria: estrategia de ocultamiento de la desventura.
La aventura de saltimbanqui porque si, se había tornado, por el desencanto, en el desganado intento de una dieta saludable.
Una vestidura de mí recorría la rutina de mis días.
Y de pronto, acá estabas frente a mí, mostrándome lo que ya no me importaba ver.
Te colaste por los intersticios de nuestras miradas y nos invitamos a caminar contra el viento, contra el frío, contra la costumbre, contra las diversas razones de la cordura.
Desplegaste ante mí un alegato de ilusionista y yo me dejé ilusionar, sin pensar en el minuto siguiente.
Fuimos encontrándonos en los porqué no? y en los porque sí!
Y pisamos, sin querer, alguna baldosa floja que casi nos salpica el alma; que nos hizo cambiar el paso, tomarnos de la mano, agregar otra charla a las entrelazadas, íntimas, felices charlas nuestras.
Y mientras, el amor nos delineaba como cómplices, nos templaba como espadas, nos colmaba como cántaros, nos dibujaba como una encrucijada, nos soslayaba de los insípidos cánones, nos estrujaba en abrazos sedientos, nos empapaba de besos y nos lanzaba despaciosamente a las aceras, a las mañanas de domingo, a la mirada de los otros, a nosotros.
Y fuimos amándonos solo hasta mañana, como jugando.
Como inventando una colorida rayuela, con tus lápices y mi libreta de notas.
Mirándonos en el uno, riéndonos en el dos y el tres, redimiéndonos en el cuatro, alimentándonos de deseo en el cinco y el seis, re conociéndonos en el siete, enlazándonos en el ocho, abrazándonos en el nueve, encielándonos en el diez, como en una mágica rayuela que se repite y se repite. Y se repite.
Asi que ahora, que vamos amigando a Eros con Cupido, a Baco con Doña Petrona, a Freud con Doña Disparate, al Sol con la Luna, a la arena de la playa con las tardes de invierno, a la risa con los besos incontables, a las charlas de piernas enlazadas con los sensuales silencios, sin que importen los avatares ni el juego de los relojes, te regalo para siempre el loco cielo de mi Rayuela.

viernes, 29 de mayo de 2009

cumple años


.
Ultimamente
los días y el tiempo se independizan de mí,
y andan mirándome de lejos
riéndose de cerca
abrazándome con sus ojos
con los diversos tonos de su voz
con su risa
tocándome con sus manos
con las palabras
que inventa para nombrarme.
.Últimamente
los días y el tiempo se burlan de mí
y me borran los espejos
desarman los relojes
me engañan con lunas de verano
me susurran
un futuro de pajaritos azules
de lluvias en la ventana
de tu cabeza en mi almohada.
.
Últimamente
los días y el tiempo se disfrazan para mi
de cleo yéndose a parís
como lo soñé para mí.
de cecilia cantando con los ojos
y el cuerpo
de camilo dibujando
justamente ese horizonte.
de dañel amándome mañana.
de amigas despeinadas
con la brisa de la vida
y la risa.
.
Últimamente
los días y el tiempo tejen para mí
una red en la que puedo
caerme
desde el trapecio
desde la cornisa
desde la encrucijada
desde la vida
sin hacerme daño.

martes, 19 de mayo de 2009

aplausos y lágrimas para El

.
Tras la cerrada ovación que puso término a la sesión plenaria del Congreso Internacional de Lingüística y Afines, la hermosa taquígrafa recogió sus lápices y papeles y se dirigió hacia la salida abriéndose paso entre un centenar de lingüistas, filólogos, semiólogos, críticos estructuralistas y desconstruccionistas, todos los cuales siguieron su garboso desplazamiento con una admiración rayana en la glosemática. De pronto las diversas acuñaciones cerebrales adquirieron vigencia fónica:
¡Qué sintagma!
¡Qué polisemia!
¡Qué significante!
¡Qué diacronía!
¡Qué exemplar ceterorum!
¡Qué Zungenspitze!
¡Qué morfema!
La hermosa taquígrafa desfiló impertérrita y adusta entre aquella selva de fonemas.
Sólo se la vio sonreír, halagada y tal vez vulnerable, cuando el joven ordenanza, antes de abrirle la puerta, murmuró casi en su oído: ''Cosita linda".

Escrito por el Poeta Uruguayo Mario Benedetti
.

Daniel me había contado que se estaba despidiendo, pero lo escuché como de reojo: Usted era inmortal.
Es que yo guardaba una ilusión adolescente: encontrarlo algun día e invitarnos con un cafecito. Sólo para mirarlo, creo.
O para hablar despacito de tácticas y estrategias. De los costados del camino. De los andamios. De amantes maravillosos que son capaces de hacer el amor en los umbrales. Del Sur, no: ya está en nuestras almas.
Y mirarlo; mirarlo sin pestanear para guardarme sus ojos, para robarme su mirada, para quedarme con el aire de su alma.
Y para que, al despedirnos, me dijera: "Cosita linda!" Y yo pudiera abrazarlo y reirnos como si fueramos novios.
Pero, no.
Su muerte me golpeó en la frente la tarde del domingo.
Había sido ya un domingo sospechoso de tristezas. Con ese vientito frío y poco amigable de los otoños tardíos.Y ese insoslayable gris, querido Maestro!
Ese gris que siempre habita las malas noticias y que nos envuelve asfixiante cuando se van los que queremos tanto.
Daniel me abrazó mientras yo lloraba aquellas letras que me anunciaban su muerte y sollocé desde la panza, como una novia viuda.
Y pensé en el otro poeta, con su mismo dolor:
"Carpintero, haz un féretro pequeño
"se nos ha muerto un sueño
"algo que era entre el pájaro y la rosa."
No había imaginado esta tristeza que me sorprendió el corazón.
Debe ser que ya nadie me dirá "Cosita linda!" como me lo hubiera dicho Usted.